16.1 EIHEIJI (y 17, 18 y 19)

Estamos en Fukui para hacer un retiro de meditación en Eiheiji, el templo raíz, la madre del cordero, etc.
Para ir a Eiheiji hay que hacerlo en autobús.
Sale de la parada número 1 que hay en la salida este de la estación de tren de Fukui. Los billetes se compran en una caseta que hay cerca, en una máquina (no en el mostrador) y valen Y720. Metes los 720 y se ilumina un display, lo pulsas y ya. En este autobús entregas el billete al entrar (es en el único en todo Japón que me ha pasado esto).
El viaje dura media hora y termina y te deja en la puerta principal de Eiheiji.

Para la vuelta hay que bajar la calle que hay a la derecha, por la que subía el autobús, al final girar a la derecha y a cincuenta metros, en la acera de la izquierda, está la parada, enfrente hay un hotel donde se compran los billetes.

El retiro. Era un retiro para laicos que se desarrolla en un edificio acondicionado para esto. El nuestro lo dirigían seis monjes con experiencia y dos maestros. No siempre estaban todos, sólo durante las comidas, el resto del tiempo se turnaban en el dojo.
Éramos 24 personas practicantes: 20 japoneses + 1 indio que vive en China y cayó por ahí + un americano que vive en Tokyo y nosotros dos:
Horarios: 03,40 Despertar + 04.00 zazén + 05,30 Ceremonia matinal + 07,00 desayuno (en zazén) + 08,15 samu limpieza + 09,00 zazén (hasta las...) + 11,00 ceremonia media mañana (en zazén) + 12,00 almuerzo (en zazén) + 13,00 zazén (hasta las...) + 17,00 ceremonia media tarde (en zazén) + 17,30 cena (en zazén) + 18,30 baño (¡¡aahhh!! Por fin) + 19,30 Zazén (hasta las...) + 21,00 extinción

Todo el tiempo en zazén, pero en este sitio, donde más de doscientos monjes también practican un poco más abajo en el sodo (llevan su marcha diaria que es distinta a la nuestra) y así desde hace ochocientos años...
La mente agota el discurso al poco.
La comida es poca e imposible de generar ningún tipo de sentimiento de apego o rechazo: un bol de arroz hervido (paposo), un bol con sopa de miso blanco donde flotan cuatro verduras, un bol de nabo encurtido y, alguna vez, un bol extra de cinco verduras salteadas.
No hay ni un solo momento de descanso, exceptuando el momento del baño en el que nos dejan un poco de margen y podemos "disfrutarlo".
La marcha de zazén es por horas: 40 zazén + 10 kinhin + 10 descanso y así, hora tras hora.

Y como seguíamos siendo los únicos extranjeros, o gracias a la mediación y apoyo que tuvimos desde Luz Serena y París, tuvimos la oportunidad de conocer a algunos de los maestros "importantes" del sitio. Entre ellos el hijo de Shunryu Suzuki (ya anciano), que es el maestro responsable del entrenamiento de los novicios y fue una delicia escucharle contar anécdotas de su padre y suyas.

Os dejo las fotos del sitio:


El Hatto, la sala del Dharma. Dónde hacíamos la ceremonia de la mañana junto con todos los monjes.


O BON SHO
(LA CAMPANA DEL DHARMA):



Mi más profundo respeto y admiración a todos los Maestros de la transmisión.
Estos espacios, estos diseños de retiros en cuanto a horarios, alimentación, ritmo, son como un gran horno y que está pensado para hacer el mejor pan. Pero hace falta fuego y harina y agua para hacerlo.
No siempre se prepara la mejor masa ni se alcanza la mejor temperatura. Eso sí, el horno espera...

1 comentario:

  1. Muchas gracias miguel por compartir la experiencia, sampai :o)

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